miércoles, 8 de noviembre de 2017

Change is a thing you can count on

No es un secreto que muchos años de mi vida me considere una "Smiler", para los que no sepan lo que eso significa, es como se hacen llamar los fans de Miley Cyrus... sí, yo era fan de Miley.

Al ser su fan seguía sus pasos tanto en su vida profesional como personal, incluso cuando 'enloqueció' un poco. Sin embargo cuando salió su nuevo sencillo, "Younger now", no me gusto la canción, ni un poco. Me llamo mucho la atención esto dado a que incluso en su época de 'locura', cuando las letras que escribía no tenían sentido y eran sumamente sexuales o a favor de las drogas, me gustaban.

¿Qué hacía diferente a "Younger now"? ¿Por qué si me habían llegado a gustar canciones irreverentes o sumamente explicitas y hasta 'groseras', no me gustaba está más 'normal'? Tarde mucho en dar con la respuesta, y está en solo dos frases de la canción:

No one stays the same
Change is a thing you can count on


Para los que no saben inglés, estas frases yo las interpreto de esta manera:

Nadie se queda igual
El cambio es algo en lo que puedes contar


¡¿Dónde quedo entonces el famoso "nunca cambies"?! Esa fue una frase que escuche repetidamente durante mi adolescencia, no sé si en todas las ciudades o países se utilice tanto como aquí, pero era muy común que al despedirte en la secundaria o preparatoria, te firmaran los anuarios o los recuerdos con un "Nunca cambies".

Para mí esto significaba que mi forma de ser, mi pensamiento, mi actitud, eran las "ideales", que ese es el "mejor" yo que podía ser, ya que todos insistían en nunca cambiar.

Siempre le he tenido pavor al cambio, se me dificulta mucho la toma de decisiones cuando afectaran de manera contundente mi futuro. Nunca me detuve para analizar el porque me causa tanto conflicto y ansiedad el imaginar que algo será diferente. Aun no lo entiendo, pero ya estoy empezando a cuestionármelo.

Todo cambia, es verdad, pero por alguna razón me cuesta aceptarlo. Supongo que mi problema de estar en la famosa "zona de confort" es mucho más grande de lo que puedo admitir. No lo sé.

Cambiar es algo que entra a mi mente como "negativo", escucho la palabra y la proceso como algo malo de manera automática y creo que eso es lo que me ha traído obscuridad a mi vida en los últimos años.

Toda la vida es un constante cambio, desde el "crecer" físicamente, hasta el avance en cuestiones escolares o laborales, realmente jamás somos los mismos, jamás podríamos cumplir con el "nunca cambies". ¿Entonces porque le tememos tanto al cambio? ¿Por qué nos exigimos y les exigimos a otras personas "permanecer iguales"?

Alguna vez leí en un artículo de psicología sobre un efecto que hace nuestras mentes de "mejorar" el pasado. Se tiende a recordar las situaciones o a las personas como "mejores", de ahí las frases de "antes estábamos mejor" o incluso las que se reciben de padres o abuelos sobre "la juventud ya no es lo que antes".

Podría ser nostalgia o declinismo, lo cual según varios estudios lleva a la mente a hacer nuestra valoración del pasado basándonos más en los buenos momentos que en los malos, mientras que al hacer la valoración del presente nos basamos tanto en los buenos momentos como en los malos. Sencillamente significa que recordamos el pasado de manera SELECTIVA, evitamos recordar lo malo "reprimiendo" todo aquello que nos hizo sufrir o que nos causó malestar, dejando entonces solo lo "bueno". Esto no se puede hacer en vivo, vamos viviendo sin saber realmente que pasara, si será algo agradable o no lo que este por suceder, a esta incertidumbre, a este andar ciego, es a lo que temo.

Por mucho tiempo me negué a aceptar que ya no era una "smiler", era algo que de una manera extraña me definía, era parte de mí, aún sigo inscrita a su club de fans, me llegan correos de su publicidad, todas mis redes sociales me alertan cuando sube un vídeo nuevo o hay algún single por escuchar.

La verdad es que ya no soy fan de Miley, deje de serlo hace tiempo, y aunque aún hay algunas canciones que me gustan, no me llena como antes, no comparto su visión artística, no me emociona pensar en ir a uno de sus conciertos, hasta pena ajena me dan algunas de sus interpretaciones, ya en mi opinión demasiado exageradas. Entonces ¿por qué no deje de seguirla hasta ahora? y la respuesta es sencilla, por la nostalgia que me producía la antigua Miley, la que bailaba y cantaba canciones que si me gustaban, que me sé de memoria, que canto en el karaoke. Pero ella "cambió" y yo también.

Miley, ya no seré tu fan pero debo admitir que tienes razón, el "cambio" es en lo único que realmente podemos contar, las cosas siempre cambian, las personas cambian, uno cambia.

El cambio es realmente una constante en la vida, nos cuesta aceptarlo y afrontarlo por esa sensación de que todo "antes era mejor", pero debemos hacerlo, porque si no lo intentamos, terminamos en lugares muy obscuros, frustrados, ansiosos, por ese miedo a que depara el futuro.

Miley dice sentirse mucho mejor al cambiar y al contrario de lo que yo hago, ella busca esos cambios, se adelanta, los enfrenta y los dirige. Aunque ya no soy una Smiler, intentare tomar ese último "consejo" de la artista que seguí toda mi adolescencia. Me esforzare por adaptarme al cambio e incluso buscarlo.
Ahora que si alguien tiene un consejo en como lograrlo, ¡se aceptan sugerencias!

viernes, 29 de septiembre de 2017

Él

Jamás imagine que tantos años de espera valdrían la pena.
Ocurrieron muchas cosas en este tiempo, pero al final todo fue estupendo.
Nunca supe exactamente lo que quería, por eso estoy tan sorprendida.
Amor, eres perfecto, aun con todos tus defectos.
Te he tomado tanto cariño, que aún no lo concibo.
Haz cambiado mi vida y toda mi visión del destino.
Antes solo podía imaginarlo y ahora hasta mis sueños fueron superados.
No puedo sacarte de mi mente, cierro los ojos y siempre estas presente.

Me encantas con tu mirada, me tienes hipnotizada.
Amor, no lo puedo negar, se me nota al hablar.
Recuerdo nuestro primer beso, aun me hace suspirar.
Tus abrazos no tienen igual, siempre los voy a buscar.
Increíblemente estas a mi lado, a pesar de todo lo que ha pasado.
No cambiaría nada de lo que hemos vivido, soy feliz siempre contigo.