Me declaro adicta a tu sonrisa,
de una manera especial,
soy tan adicta a ella
que no puedo esperar.
Soy tan adicta a tu sonrisa
que cuando no está,
me esfuerzo en sobremanera
para hacerla notar.
Tu sonrisa tiene el poder
de hacerme brillar,
aun cuando no te veo
no la dejo de pensar.
Al principio me deje llevar,
pensé que te alejarías,
y que contigo te la llevarías,
pero ahora no puedo escapar,
de tu sonrisa tan singular.
Soy adicta a una droga prohibida,
y es que sin ella mis días no mejorarían.
Tu sonrisa no me pertenece
y aun así se me apetece.
¿Cómo poder escapar
de tu sonrisa especial?