-Si no le pone agua a las rosas se marchitaran.
-No me interesa... ¡Que se mueran! Que se marchiten... Que pierdan vida, como yo la perdí...
-Este parque esta lleno de hermosos paisajes, el sol ilumina cada detalle de el, y en unos minutos todo se pintara de hermosos tonos naranjas y violetas. ¿Desea que lo lleve a ver el atardecer junto al lago?
-¡No quiero nada! Solo siga, no se a donde quiero ir... yo... yo solo... solo necesito pensar.
-Pues el mejor lugar para pensar es ese lago, aparte mis caballos necesitan agua... ¿Desea una manta? Pronto se sentirá un poco de frió, pues ya es otoño...
-¡ Estúpido frió! ¡ Estúpido otoño! ¡ Estúpidas hojas! ¡ Estúpida vida!
-¿Sabe porque me gusta el otoño?
-¿Porque mas parejas rentan su carruaje? ¿Porque los estúpidos como yo creen que es romántico ir abrazados dando vueltas durante horas viendo caer las hojas?
-No, porque en el otoño los arboles deciden dejar ir sus viejas y podridas vestiduras, que antes los hacían ver bien, que los cubrían y protegían que antes daban vida y ahora solo la roban. Deciden deshacerse de ellas, de todas ellas, y aunque se quedan desnudos y tienen que soportar el invierno expuestos y solos, saben que después nacerán nuevas hojas y tienen la esperanza de crear nuevas y bellas flores. Y saben que este acto de liberación, aunque fue muy doloroso, después les brindara mucha felicidad y vida.