domingo, 30 de septiembre de 2012

Otoño...

-Si no le pone agua a las rosas se marchitaran.
-No me interesa... ¡Que se mueran! Que se marchiten... Que pierdan vida, como yo la perdí...
-Este parque esta lleno de hermosos paisajes, el sol ilumina cada detalle de el, y en unos minutos todo se pintara de hermosos tonos naranjas y violetas. ¿Desea que lo lleve a ver el atardecer junto al lago?
-¡No quiero nada! Solo siga, no se a donde quiero ir... yo... yo solo... solo necesito pensar.
-Pues el mejor lugar para pensar es ese lago, aparte mis caballos necesitan agua... ¿Desea una manta? Pronto se sentirá un poco de frió, pues ya es otoño...
-¡ Estúpido frió! ¡ Estúpido otoño! ¡ Estúpidas hojas! ¡ Estúpida vida!
-¿Sabe porque me gusta el otoño?
-¿Porque mas parejas rentan su carruaje? ¿Porque los estúpidos como yo creen que es romántico ir abrazados dando vueltas durante horas viendo caer las hojas?
-No, porque en el otoño los arboles deciden dejar ir sus viejas y podridas vestiduras, que antes los hacían ver bien, que los cubrían y protegían  que antes daban vida y ahora solo la roban. Deciden deshacerse de ellas, de todas ellas, y aunque se quedan desnudos y tienen que soportar el invierno expuestos y solos, saben que después nacerán nuevas hojas y tienen la esperanza de crear nuevas y bellas flores. Y saben que este acto de liberación, aunque fue muy doloroso, después les brindara mucha felicidad y vida.

viernes, 24 de agosto de 2012

La danza del amor

No se bailar, lo he intentado, he tomado clases de ballet, jazz, "baile moderno", incluso salsa, pero simplemente no tengo ritmo, aun así encuentro al baile y a la música como una fuerza mágica muy especial.
Al ver parejas compartir la pista, moverse como si fueran uno, me inspiran, me hacen sentir, suena una idea muy cursi y quizás anticuada, ya que en mi generación no es muy común ver bailes en pareja, pero observarlos bailando salsa o tango, compartir esas miradas llenas de sensualidad, esos movimientos que llegan a ser muy eróticos, pero al mismo tiempo esos abrazos eternos, unir las frentes, rozar los labios, cada movimiento tan natural y tan romántico.
Ver a una pareja bailar, simplemente es un espectáculo, lleno de amor, de complicidad, de fogosidad. Soy una inexperta en ambas cosas, en el baile y en las "parejas", pero esto no le quita la magia, ni impide que me contagie de una serie de emociones que los bailarines transmiten al publico, o que comparten en silencio entre ellos.
Al bailar no importa si son profesionales, si tienen bases o si han tomado muchas clases, o tal vez si son torpes y en realidad no saben moverse, lo importante es disfrutar de ese momento, sentir que solo estas tu solo con tu pareja en la pista, gozando el uno del otro.
Confieso que algún día me gustaría vivir en persona esta magia, pero por ahora puedo conformarme con mirar y disfrutar e imaginar lo que experimentan estas parejas al danzar.

martes, 31 de julio de 2012

Dorian Gray

¡Si fuera yo el que se mantuviese joven y el retrato el que envejeciera!... ¡sería capaz de dar mi alma por ello! Con esta frase sin estar completamente consciente, Dorian Gray cierra un trato del cual desconoce las consecuencias. Pero ¿Quién no ha deseado juventud eterna? Mirar al futuro es escalofriante, y más si te ves viejo, acabado y débil, pero, esta ambición ¿está ligada a la belleza? En el caso particular de Gray, si, sin embargo ese deseo se podría asociar con el hecho de que siempre los recuerdos del pasado son más atractivos que la incertidumbre del futuro, y todos buscan permanecer tan “felices” y “joviales” como en esas memorias.

A pesar de que la historia gira en torno de Dorian, el personaje de Lord Henry marca las diferencias dentro de la trama, este posee más fuerza e influencia dentro del libro que el propio Gray, gracias a él se despiertan nuevas inquietudes dentro del joven. Él le enseño el “valor” de la belleza, la curiosidad por la vida, a cometer locuras. Harry se vuelve el ejemplo perfecto de cómo la sociedad puede corromper a una persona “pura” con banalidades, vanidades, juicios y opiniones, transformándola en un “monstruo”. El Lord pareciera ser la conciencia mala dentro de Gray, esa que te tienta a realizar acciones aun cuando no estás completamente seguro de ellas, porque las disfraza de placeres innegables.

Por el lado contrario el retrato podría tomarse como la buena conciencia ya que se va demacrando con el paso del tiempo y la corrupción del alma, resaltando así los errores y malas acciones ejecutadas por Dorian. El retrato juzga los pecados, intenciones y castigos que Gray ha cometido durante su vida a otras personas, y el siendo un joven de inmensa belleza, que podía enamorar a hombres y mujeres, ni siquiera en un último intento de ser buena persona consigue el propósito de enmendarse. Su belleza es tan grande como podrida es su alma.

Si todos tuviéramos un espejo de nuestras almas, como lo fue el retrato para Dorian, ¿Qué pasaría? ¿Sería una imagen bella? O ¿sería una imagen marcada con cicatrices, sangre y señas de maldad? Si cada persona pudiera ver reflejados de manera tan clara sus errores, sus pecados, sus crímenes, ¿haría algo para enmendarlo? O ¿se sentaría a admirar egocéntricamente sus cicatrices?

Dicen que cada autor deja algo de sí mismo en sus obras, como se ejemplifica con Basilio que explica el porqué no desea exhibir su pintura, pero en El retrato de Dorian Gray, esta característica se exagera, sin quererlo o quizá queriéndolo, Oscar Wilde plasmó todas sus virtudes, defectos, sentimientos, frustraciones, deseos, ambiciones y opiniones en esta obra. Expreso sus inconformidades respecto a la sociedad londinense y su dudosa moral, que se basa en apariencias y títulos en vez de virtudes y valores e incluso reflejo las consecuencias que pueden tener la admiración ciega hacia una persona y el efecto que puede causar esto en la vida.

Todo eso se comprueba de una manera muy interesante al saber lo que dijo Oscar Wilde de este libro: "Dorian Gray es como me gustaría ser, Lord Henry Wotton es como me ven los demás, y Basil Hallward es como en realidad soy". El autor mismo plasmo mucho de él en su obra, quizás dejando parte de su alma en ella.

"Los libros que el mundo llama inmorales son libros que muestran al mundo su propia infamia".

domingo, 13 de mayo de 2012

Fantasías insensatas 2


No era necesario que me la presentara, solo vine por compromiso, no me agrada esta situación, lo único rescatable es la comida, estas fresas con chocolate son exquisitas.
-¿Todo bien? ¿Te sirvo otra cosa? ¿Algo que te moleste? – dijo él con su cortesía habitual.
- Como que no le caí muy bien a tu novia – dije esta frase después de sentir las miradas tan agresivas que me lanzaba ella.
 - ¡No! Como crees… - dijo el dudando si lo que decía era cierto.
– Vamos, admítelo no le agrado, solo me ha estado observando desde que nos presentaste, me siento incomoda con tantas miradas. – trate de girarme buscando una posición desde la cual ella ya no pudiera intimidarme tanto. 
– Pues la verdad es que ella… ella esta celosa –
-¿Celosa? ¡No te creo!... ¿Enserio?- sin darme cuenta me sonroje, quizás porque el que ella estuviera celosa dejaba abierta la posibilidad de que entre él y yo aun existía algo y ella lo presentía. ¿A quién engaño? Claro que no existe ninguna posibilidad…
-Sí, esta celosa de que este charlando contigo, y no la culpo, hoy más que otros días luces radiante, simplemente hermosa, yo creería que en realidad todos me miran al estar acompañado de tan bella dama.- termino la frase en un tono de voz mucho más bajo y pude notar que ahora era él quien se sonrojaba
-jajaja, si claro ella celosa de mí, no entiendo porque, no debería-
-Yo… yo le conté mucho de ti y de nuestra historia, ella siempre envidio la forma en la que nos llevábamos, no había persona, bueno mas bien no hay persona que me haga reír mas que tu, ni siquiera ella – dijo el agachando un poco la cabeza, sus mejillas parecían a punto de explotar y simplemente no podía mantener el contacto visual ni conmigo ni con ella, yo me empecé a poner un poco nerviosa, no sabía lo que sentía pero sentía algo.
Pasaron en silencio unos segundos, entonces él me miro, y sonrió, esa sonrisa tan particular, esa sonrisa que muchas veces me robo el sueño y que hoy una vez más tenia frente a mí de la forma más natural y dulce, y yo no sabía qué hacer, mi cuerpo no reaccionaba, solo estaba ahí en blanco, sumida en su sonrisa.
El tomo mi mano y guio mi cuerpo hacia otra habitación, evadió a todos sus invitados, y le pidió a una persona que esperara unos minutos para partir el pastel.
Me sentía sumamente importante para él en ese momento, en su propio cumpleaños, en su fiesta, posponiendo cosas y dejando personas con las palabras en la boca, buscando un momento y un lugar para platicar conmigo, si yo fuera ella ahora si estaría celosa.
-¿Por qué dejamos de hablar por tanto tiempo? ¿Por qué?- dijo el mirándome fijamente a los ojos y sosteniendo mi mano aun.
-Yo… yo no lo sé, simplemente nos alejamos – agache la mirada, sabía que mi respuesta podía ser mucho mas precisa pero revelaría partes que no deseaba que el supiera, si él las supiera yo quedaría totalmente expuesta.
-Yo sé que no fue algo tan simple, explícame por favor, se que como pareja no funcionamos, pero yo te aclare que nuestra amistad era importante para mí y tu simplemente desapareciste-
-perdóname, en verdad yo, es que, tu, veras, yo- no tenía idea de cómo explicarle todo lo que paso así que solo respire y deje que las palabras salieran, cerré los ojos y comencé a hablar.
-La verdad es que me hacía daño estar cerca de ti, ver que tu reacias tu vida tan fácilmente, como me superabas, como olvidabas todo lo que habíamos tenido y como conseguías todo eso y más con otras personas, con ella… tal vez ella este celosa de mi en este momento, pero yo estuve celosa de ella desde el momento en que me di cuenta que comenzó algo especial entre ustedes. Esos celos eran mortales, me desquiciaban, no era yo misma, simplemente no pude soportarlo y tuve que alejarme… - cuando quise abrir los ojos me di cuenta que ya los tenia llenos de lágrimas.
-¿Por qué nunca me dijiste nada?- dijo el al mismo tiempo que limpiaba mis mejillas.
-Porque era irrelevante, no podía hacer nada y no quería parecer patética ante ti-
Entonces ambos nos quedamos sumidos en un silencio, en nuestras miradas, en nuestros pensamientos. El comenzó a reír, yo no entendía que pasaba.
-¡Somos unos tontos! ¿Sabias? Todo este tiempo, desperdiciamos mucho – dijo el aun riendo.
Tomo mis manos y las beso, y cuando me di cuenta ya me tenia envuelta en sus brazos.
-Yo no entiendo.- dije mientras secretamente disfrutaba mucho ese abrazo.
El me soltó, acaricio mi rostro y acerco sus labios a los míos, pensé que me besaría pero entonces me susurro lenta y dulcemente “te amo” yo me quede inmóvil, me quede muda, no sabía qué hacer, lo mire fijamente y antes de poder recuperarme el continuo hablando.
-Te amo, y perdona que jamás pude decírtelo, pero te lo digo hoy esperando que mis palabras curen todo el tiempo que desperdiciamos ignorando nuestros propios sentimientos, y el que el orgullo nos venciera, jamás dejemos que la razón se interponga entre nuestros corazones otra vez.-
Yo solo pude asentir, tome su rostro con mis manos y antes de que otra cosa sucediera lo bese, lo bese con toda la pasión que había crecido en mí en esos meses alejada de él, lo bese con toda la dulzura que el provocaba en mí, lo bese después de soñar con ese momento desde que me enamore de él.

Me quede inmóvil, suspire, y continúe comiendo las fresas, cerré los ojos y me di cuenta que una vez más un extraño juego de mi mente me había engañado, fui víctima de otra fantasía insensata.