Me haz robado el sueño
por primera vez,
sueño con ese beso
que casi te regale,
con ese abrazo que creaste
y la forma en la que mi mano tomaste.
Estas en mi mente,
no lo puedo negar,
pienso en ti moderadamente
debo aceptar.
Mi caparazón empiezas
a atravesar,
con pasos pequeños
a tu forma de pensar,
con pasos gigantes
a mi forma de amar.
Espero puedas entender,
que no te puedo regalar,
todo mi ser,
en un santiamén.