¿Sabes lo que es extrañar algo que nunca tuviste? Es una sensación muy extraña, promesas al aire, ilusiones sin cumplir… los recuerdos que mas daño me hacen son los inexistentes, esos recuerdos generados a partir de sueños, fantasías y alucinaciones. Se que no son reales, pero fácilmente los confundo con los recuerdos verdaderos, mi mente me traiciona y por fracciones de segundos creo haber vivido esos momentos que nunca viví pero siempre desee. ¿Por qué me siento tan vacía? si realmente no perdí algo, porque jamás tuve “algo”, sin embargo el vacio sigue ahí, y aun no encuentro con que llenarlo.
¿Por qué no puedo simplemente fingir que ya no existe? Porque aun fingiendo que ha muerto, su fantasma seguiría tal como hoy persiguiéndome día y noche, y jamás escaparía de él y sus recuerdos irreales, desde aquel instante somos dos extraños, y yo soy un recuerdo que no desea confesar tener, o acaso ¿ya ni un recuerdo seré? Quizás el si logro olvidarme, quizás yo para el ya no existo o tal vez nunca existí…
Debo decirle adiós, debo dejarlo ir, aunque al hacerlo un sueño, una vida de memorias, incontables pensamientos, morirán, morirán al verse atrapados en el baúl del olvido, ese baúl al cual aun no consigo ponerle llave, y cada evocación a logrado huir, para encontrarse vagando de nuevo por mi corazón, y haciendo uno que otro recorrido por mi razón. Podría decirle simplemente “adiós”, adiós para toda la vida, aunque me temo que toda la vida seguiré pensando en el.
Me he enamorado de las memorias, ellas jamás cambian a menos que yo las manipule a mi conveniencia, pero el si cambio, no sé si la persona de la que me enamore se perdió en un mar de nuevas sensaciones, personas y lugares, quizas las nuevas experiencias ampliaron sus horizontes y yo quede atrás como un ancla de la cual deseaba deshacerse, ¿acaso me convertí en un estorbo? O será acaso que no logre conocerle realmente y su verdadero yo se rebeló ante mi en el momento más inoportuno, un momento donde mi mente le idealizaba.
No negare que me hizo tan feliz, que al recordarlo muchas veces la primera reacción que tengo es reír, y al darme cuenta de mi sonrisa me entristece saber que ahora es solo una vaga huella de una memoria. Ahora quizás sería mejor fingir que he encontrado en otros lo que deseaba obtener de él, pero soy muy mala fingiendo, y más aun simulando que le he olvidado.











