No es un secreto que muchos años de mi vida me considere una "Smiler", para los que no sepan lo que eso significa, es como se hacen llamar los fans de Miley Cyrus... sí, yo era fan de Miley.
Al ser su fan seguía sus pasos tanto en su vida profesional como personal, incluso cuando 'enloqueció' un poco. Sin embargo cuando salió su nuevo sencillo, "Younger now", no me gusto la canción, ni un poco. Me llamo mucho la atención esto dado a que incluso en su época de 'locura', cuando las letras que escribía no tenían sentido y eran sumamente sexuales o a favor de las drogas, me gustaban.
¿Qué hacía diferente a "Younger now"? ¿Por qué si me habían llegado a gustar canciones irreverentes o sumamente explicitas y hasta 'groseras', no me gustaba está más 'normal'? Tarde mucho en dar con la respuesta, y está en solo dos frases de la canción:
No one stays the same
Change is a thing you can count on
Para los que no saben inglés, estas frases yo las interpreto de esta manera:
Nadie se queda igual
El cambio es algo en lo que puedes contar
¡¿Dónde quedo entonces el famoso "nunca cambies"?! Esa fue una frase que escuche repetidamente durante mi adolescencia, no sé si en todas las ciudades o países se utilice tanto como aquí, pero era muy común que al despedirte en la secundaria o preparatoria, te firmaran los anuarios o los recuerdos con un "Nunca cambies".
Para mí esto significaba que mi forma de ser, mi pensamiento, mi actitud, eran las "ideales", que ese es el "mejor" yo que podía ser, ya que todos insistían en nunca cambiar.
Siempre le he tenido pavor al cambio, se me dificulta mucho la toma de decisiones cuando afectaran de manera contundente mi futuro. Nunca me detuve para analizar el porque me causa tanto conflicto y ansiedad el imaginar que algo será diferente. Aun no lo entiendo, pero ya estoy empezando a cuestionármelo.
Todo cambia, es verdad, pero por alguna razón me cuesta aceptarlo. Supongo que mi problema de estar en la famosa "zona de confort" es mucho más grande de lo que puedo admitir. No lo sé.
Cambiar es algo que entra a mi mente como "negativo", escucho la palabra y la proceso como algo malo de manera automática y creo que eso es lo que me ha traído obscuridad a mi vida en los últimos años.
Toda la vida es un constante cambio, desde el "crecer" físicamente, hasta el avance en cuestiones escolares o laborales, realmente jamás somos los mismos, jamás podríamos cumplir con el "nunca cambies". ¿Entonces porque le tememos tanto al cambio? ¿Por qué nos exigimos y les exigimos a otras personas "permanecer iguales"?
Alguna vez leí en un artículo de psicología sobre un efecto que hace nuestras mentes de "mejorar" el pasado. Se tiende a recordar las situaciones o a las personas como "mejores", de ahí las frases de "antes estábamos mejor" o incluso las que se reciben de padres o abuelos sobre "la juventud ya no es lo que antes".
Podría ser nostalgia o declinismo, lo cual según varios estudios lleva a la mente a hacer nuestra valoración del pasado basándonos más en los buenos momentos que en los malos, mientras que al hacer la valoración del presente nos basamos tanto en los buenos momentos como en los malos. Sencillamente significa que recordamos el pasado de manera SELECTIVA, evitamos recordar lo malo "reprimiendo" todo aquello que nos hizo sufrir o que nos causó malestar, dejando entonces solo lo "bueno". Esto no se puede hacer en vivo, vamos viviendo sin saber realmente que pasara, si será algo agradable o no lo que este por suceder, a esta incertidumbre, a este andar ciego, es a lo que temo.
Por mucho tiempo me negué a aceptar que ya no era una "smiler", era algo que de una manera extraña me definía, era parte de mí, aún sigo inscrita a su club de fans, me llegan correos de su publicidad, todas mis redes sociales me alertan cuando sube un vídeo nuevo o hay algún single por escuchar.
La verdad es que ya no soy fan de Miley, deje de serlo hace tiempo, y aunque aún hay algunas canciones que me gustan, no me llena como antes, no comparto su visión artística, no me emociona pensar en ir a uno de sus conciertos, hasta pena ajena me dan algunas de sus interpretaciones, ya en mi opinión demasiado exageradas. Entonces ¿por qué no deje de seguirla hasta ahora? y la respuesta es sencilla, por la nostalgia que me producía la antigua Miley, la que bailaba y cantaba canciones que si me gustaban, que me sé de memoria, que canto en el karaoke. Pero ella "cambió" y yo también.
Miley, ya no seré tu fan pero debo admitir que tienes razón, el "cambio" es en lo único que realmente podemos contar, las cosas siempre cambian, las personas cambian, uno cambia.
El cambio es realmente una constante en la vida, nos cuesta aceptarlo y afrontarlo por esa sensación de que todo "antes era mejor", pero debemos hacerlo, porque si no lo intentamos, terminamos en lugares muy obscuros, frustrados, ansiosos, por ese miedo a que depara el futuro.
Miley dice sentirse mucho mejor al cambiar y al contrario de lo que yo hago, ella busca esos cambios, se adelanta, los enfrenta y los dirige. Aunque ya no soy una Smiler, intentare tomar ese último "consejo" de la artista que seguí toda mi adolescencia. Me esforzare por adaptarme al cambio e incluso buscarlo.
Ahora que si alguien tiene un consejo en como lograrlo, ¡se aceptan sugerencias!
La complejidad de la simpleza...
Sometimes I'm not everything I wish I could be, but I'm everything I need to be. I'm just ME, and I like it like that ♥
miércoles, 8 de noviembre de 2017
viernes, 29 de septiembre de 2017
Él
Jamás imagine que tantos años de espera valdrían la pena.
Ocurrieron muchas cosas en este tiempo, pero al final todo
fue estupendo.
Nunca supe exactamente lo que quería, por eso estoy tan
sorprendida.
Amor, eres perfecto, aun con todos tus defectos.
Te he tomado tanto cariño, que aún no lo concibo.
Haz cambiado mi vida y toda mi visión del destino.
Antes solo podía imaginarlo y ahora hasta mis sueños fueron
superados.
No puedo sacarte de mi mente, cierro los ojos y siempre
estas presente.
Me encantas con tu mirada, me tienes hipnotizada.
Amor, no lo puedo negar, se me nota al hablar.
Recuerdo nuestro primer beso, aun me hace suspirar.
Tus abrazos no tienen igual, siempre los voy a buscar.
Increíblemente estas a mi lado, a pesar de todo lo que ha
pasado.
No cambiaría nada de lo que hemos vivido, soy feliz siempre
contigo.domingo, 7 de febrero de 2016
Adicta a tu sonrisa
Me declaro adicta a tu sonrisa,
de una manera especial,
soy tan adicta a ella
que no puedo esperar.
Soy tan adicta a tu sonrisa
que cuando no está,
me esfuerzo en sobremanera
para hacerla notar.
Tu sonrisa tiene el poder
de hacerme brillar,
aun cuando no te veo
no la dejo de pensar.
Al principio me deje llevar,
pensé que te alejarías,
y que contigo te la llevarías,
pero ahora no puedo escapar,
de tu sonrisa tan singular.
Soy adicta a una droga prohibida,
y es que sin ella mis días no mejorarían.
Tu sonrisa no me pertenece
y aun así se me apetece.
¿Cómo poder escapar
de tu sonrisa especial?
de una manera especial,
soy tan adicta a ella
que no puedo esperar.
Soy tan adicta a tu sonrisa
que cuando no está,
me esfuerzo en sobremanera
para hacerla notar.
Tu sonrisa tiene el poder
de hacerme brillar,
aun cuando no te veo
no la dejo de pensar.
Al principio me deje llevar,
pensé que te alejarías,
y que contigo te la llevarías,
pero ahora no puedo escapar,
de tu sonrisa tan singular.
Soy adicta a una droga prohibida,
y es que sin ella mis días no mejorarían.
Tu sonrisa no me pertenece
y aun así se me apetece.
¿Cómo poder escapar
de tu sonrisa especial?
lunes, 23 de noviembre de 2015
Pensamientos peligrosos
“Declarar amor es mucho más que decir: me gustas. Es dar un puñal y poner el corazón, es regalar una guillotina y poner el cuello, es entregar la navaja y poner las muñecas. Es salvar la vida arriesgándola. Declarar amor es de suicidas.”
Y aquí estoy yo, una loca con pensamientos peligrosos, que tiende a ponerse a tu merced, buscando el puñal, la guillotina, la navaja, una cuerda y hasta pistola.
Tengo todas las armas para destruirme, pero no reúno el valor para usarlas, tal vez ni siquiera son necesarias… esta tortura mental me consume lentamente y no hay peor sensación que la pérdida paulatina de la razón.
Te pondría todas las armas en charola de plata, te pediría que me mataras, pero si me vas a matar ¡mátame ya!, que no hay peor tortura que estar en este limbo, me mantienes en un purgatorio eterno. Veo en tu rostro obscuridad de asesino y brillo de salvador. ¿Qué harás? ¿Me obligaras a matarme? ¿Me rescataras? ¿Me mataras?
Aun no reúno el valor para quitarme la vida, esperaba que tú acabaras con este sufrimiento, pero, ¿acaso gozas con mi dolor? Dudo de todo y de nada. Lloro mientras río. Decido alejarme y termino buscándote. ¡Porque tanta ironía en mi agonía!
Declarar amor es de suicidas, es salvar la vida arriesgándola… pero ya me he dado cuenta, que no vale la pena, ponerme en peligro contigo, sería un suicidio sin sentido.
Y aquí estoy yo, una loca con pensamientos peligrosos, que tiende a ponerse a tu merced, buscando el puñal, la guillotina, la navaja, una cuerda y hasta pistola.
Tengo todas las armas para destruirme, pero no reúno el valor para usarlas, tal vez ni siquiera son necesarias… esta tortura mental me consume lentamente y no hay peor sensación que la pérdida paulatina de la razón.
Te pondría todas las armas en charola de plata, te pediría que me mataras, pero si me vas a matar ¡mátame ya!, que no hay peor tortura que estar en este limbo, me mantienes en un purgatorio eterno. Veo en tu rostro obscuridad de asesino y brillo de salvador. ¿Qué harás? ¿Me obligaras a matarme? ¿Me rescataras? ¿Me mataras?
Aun no reúno el valor para quitarme la vida, esperaba que tú acabaras con este sufrimiento, pero, ¿acaso gozas con mi dolor? Dudo de todo y de nada. Lloro mientras río. Decido alejarme y termino buscándote. ¡Porque tanta ironía en mi agonía!
Declarar amor es de suicidas, es salvar la vida arriesgándola… pero ya me he dado cuenta, que no vale la pena, ponerme en peligro contigo, sería un suicidio sin sentido.
viernes, 4 de septiembre de 2015
Soñé contigo
Soñé que me besabas,
que tu dulce mirada me llenaba de cariño.
Soñé que ahí estabas,
que tu eras mio.
Soñé que me abrazabas,
que tus brazos transformaban mi frió,
Soñé que suspirabas,
tan cerca de mi oído...
Soñé que te alegrabas,
que tu felicidad era fruto mio.
Soñé que me esperabas,
que no te podías ir si no estaba contigo.
Desperté ya que hacías cosas irreales,
que eran solo imposibilidades.
Desperté y vi que no estabas,
y regrese a esta realidad desalmada.
que tu dulce mirada me llenaba de cariño.
Soñé que ahí estabas,
que tu eras mio.
Soñé que me abrazabas,
que tus brazos transformaban mi frió,
Soñé que suspirabas,
tan cerca de mi oído...
Soñé que te alegrabas,
que tu felicidad era fruto mio.
Soñé que me esperabas,
que no te podías ir si no estaba contigo.
Desperté ya que hacías cosas irreales,
que eran solo imposibilidades.
Desperté y vi que no estabas,
y regrese a esta realidad desalmada.
viernes, 7 de agosto de 2015
Adiós, hombre ideal.
Creo que me he aprovechado… me he aprovechado de la capacidad que tiene mi imaginación para hacer pasar por algo real cualquier historia que atraviesa mi mente, volverla tangible.
Necesito disculparme con todos aquellos que use como fuente de inspiración. A todos aquellos que ni siquiera saben lo mucho que me lastimaron o que me hicieron feliz.
En mi mente casi tuve una relación con cada uno de esos hombres que idealice, una relación inspirada en cada novela y poema que he leído, una relación con altibajos como cualquier otra. Pero todas estas relaciones que imagine solo fueron unilaterales.
Muchos de los hombres que han sido “dueños de mis afectos”, jamás lo supieron. Jamás supieron todo el mar de emociones que evocaban en mí, jamás supieron los pensamientos que nacían con sus palabras, jamás supieron todos los sueños que tuve cada noche mientras poseían ese título, el título de “hombre ideal”.
Desde hace años tengo a un “hombre ideal”. Siempre tiene un rostro diferente, a veces es más alto, a veces es más delgado, a veces me conoce bien y a veces solo sabe mi nombre.
Cada vez que ese “hombre ideal” me rompe el corazón sin saberlo, mi corazón guarda luto, hasta que llega otro “príncipe azul”, alguien mejor, diferente, más listo, más compatible, más detallista, más gracioso.
No puedo negar que suena de cierta forma ridícula el decir que cada relación imaginaria que he tenido, me ha dolido como veo que a las demás personas les duele el término de una relación real. Pero lo que siento es real, porque de mi parte si existen todos los sentimientos y pensamientos cuando quieres a alguien. Y vaya que he querido a cada “hombre ideal” que ha pasado por mi vida.
Siempre creí que era injusto para mí porque jamás llegaba a lograr hacer realidad mis fantasías, porque ese “hombre ideal” no cooperaba para que mis sueños se materializaran. Porque siempre creí que yo sufría guardándome todo para mí. Ahora veo que sufrí porque yo quise, porque jamás vencí el miedo de exponer mis sentimientos y sobre todo porque jamás les di la oportunidad a esos “hombres ideales” de romper por ellos mismos con esa imagen. Yo los construí y yo los destruí en mi mente, yo sola, sin su ayuda y muchas veces sin su conocimiento.
Ahora sé que es el mismo sufrimiento el que vivo en mi mente que el que podría vivir en la realidad, o quizás aún menor, ya que por lo menos en la realidad se puede hacer “algo” por cambiar el final.
Ahora tratare de deshacerme de todos ellos, de todos los “hombres ideales” que aun rondan en mi mente, que mis recuerdos aun no dejan escapar, que la nostalgia sigue atesorando a cada uno con una memoria muy especial.
Debo deshacerme de todos y cada uno de ellos, para que ahora pueda llegar alguien real. Nunca me he sentido lista para salir de la seguridad que me da mi mente, después de todo es mía y en cierta forma la puedo controlar.
Ahora sé que jamás se está lista para afrontar la realidad y sentir todas esas emociones sin freno, sin armadura, sin poder huir con la primera señal de que algo puede no ser perfecto. Eso es lo que hago, huir, huir cuando me doy cuenta que él no es “ideal”, se desmorona la imagen en mi mente y así me comienzo a alejar.
No estoy lista, jamás lo estaré, pero debo olvidarlos a todos para poder reconocer y aceptar al “hombre real”, cuando este llegue.
A todos los que fueron, aunque solo por un momento, mi “hombre ideal”, perdónenme.
Perdóname por usarte, te use para no sentirme sola, te use para inspirarme, para imaginar, para crear, para vivir mis historias. Te use y jamás te conocí realmente, todo lo que supe de ti y viví contigo, tenía un filtro de irrealidad en mi mente que perfeccionaba cada detalle, hasta que ese filtro se rompía y tu verdadero yo me asustaba, porque no coincidía con el que habitaba en mi mente. Entonces te use mientras pude sostener las mentiras en mi cabeza, te use y no te di la oportunidad ni siquiera de saberlo.
Y me pido perdón a mí misma, por quitarme la oportunidad de conocer realmente a todas esas personas, por buscar tanta perfección, por no disfrutar de los pequeños momentos de la vida, incluidas las decepciones. Por no permitirme aceptar mi miedo y afrontarlo, solo disfrazarlo.
Necesito disculparme con todos aquellos que use como fuente de inspiración. A todos aquellos que ni siquiera saben lo mucho que me lastimaron o que me hicieron feliz.
En mi mente casi tuve una relación con cada uno de esos hombres que idealice, una relación inspirada en cada novela y poema que he leído, una relación con altibajos como cualquier otra. Pero todas estas relaciones que imagine solo fueron unilaterales.
Muchos de los hombres que han sido “dueños de mis afectos”, jamás lo supieron. Jamás supieron todo el mar de emociones que evocaban en mí, jamás supieron los pensamientos que nacían con sus palabras, jamás supieron todos los sueños que tuve cada noche mientras poseían ese título, el título de “hombre ideal”.
Desde hace años tengo a un “hombre ideal”. Siempre tiene un rostro diferente, a veces es más alto, a veces es más delgado, a veces me conoce bien y a veces solo sabe mi nombre.
Cada vez que ese “hombre ideal” me rompe el corazón sin saberlo, mi corazón guarda luto, hasta que llega otro “príncipe azul”, alguien mejor, diferente, más listo, más compatible, más detallista, más gracioso.
No puedo negar que suena de cierta forma ridícula el decir que cada relación imaginaria que he tenido, me ha dolido como veo que a las demás personas les duele el término de una relación real. Pero lo que siento es real, porque de mi parte si existen todos los sentimientos y pensamientos cuando quieres a alguien. Y vaya que he querido a cada “hombre ideal” que ha pasado por mi vida.
Siempre creí que era injusto para mí porque jamás llegaba a lograr hacer realidad mis fantasías, porque ese “hombre ideal” no cooperaba para que mis sueños se materializaran. Porque siempre creí que yo sufría guardándome todo para mí. Ahora veo que sufrí porque yo quise, porque jamás vencí el miedo de exponer mis sentimientos y sobre todo porque jamás les di la oportunidad a esos “hombres ideales” de romper por ellos mismos con esa imagen. Yo los construí y yo los destruí en mi mente, yo sola, sin su ayuda y muchas veces sin su conocimiento.
Ahora sé que es el mismo sufrimiento el que vivo en mi mente que el que podría vivir en la realidad, o quizás aún menor, ya que por lo menos en la realidad se puede hacer “algo” por cambiar el final.
Ahora tratare de deshacerme de todos ellos, de todos los “hombres ideales” que aun rondan en mi mente, que mis recuerdos aun no dejan escapar, que la nostalgia sigue atesorando a cada uno con una memoria muy especial.
Debo deshacerme de todos y cada uno de ellos, para que ahora pueda llegar alguien real. Nunca me he sentido lista para salir de la seguridad que me da mi mente, después de todo es mía y en cierta forma la puedo controlar.
Ahora sé que jamás se está lista para afrontar la realidad y sentir todas esas emociones sin freno, sin armadura, sin poder huir con la primera señal de que algo puede no ser perfecto. Eso es lo que hago, huir, huir cuando me doy cuenta que él no es “ideal”, se desmorona la imagen en mi mente y así me comienzo a alejar.
No estoy lista, jamás lo estaré, pero debo olvidarlos a todos para poder reconocer y aceptar al “hombre real”, cuando este llegue.
A todos los que fueron, aunque solo por un momento, mi “hombre ideal”, perdónenme.
Perdóname por usarte, te use para no sentirme sola, te use para inspirarme, para imaginar, para crear, para vivir mis historias. Te use y jamás te conocí realmente, todo lo que supe de ti y viví contigo, tenía un filtro de irrealidad en mi mente que perfeccionaba cada detalle, hasta que ese filtro se rompía y tu verdadero yo me asustaba, porque no coincidía con el que habitaba en mi mente. Entonces te use mientras pude sostener las mentiras en mi cabeza, te use y no te di la oportunidad ni siquiera de saberlo.
Y me pido perdón a mí misma, por quitarme la oportunidad de conocer realmente a todas esas personas, por buscar tanta perfección, por no disfrutar de los pequeños momentos de la vida, incluidas las decepciones. Por no permitirme aceptar mi miedo y afrontarlo, solo disfrazarlo.
jueves, 16 de julio de 2015
Despedida sin final.
Intentar alejarme, no es solución
es como una imposible misión.
Un duelo a muerte con mi razón,
una pelea seria con el corazón.
¿Como huir si tu mirada me atrapa,
como escapar de esa sonrisa callada?
Parezco estar hipnotizada,
cada vez que cruzamos palabras.
Es desesperante estar a tu lado,
tener que callar todo lo que he pensado.
Mi imaginación no logro calmar,
una tormenta haz de desatar.
Es una pena que yo no cumpla
con todo lo que tu esperas,
tan triste es no tener la culpa,
de no poder ser lo que tu anhelas.
Espero que algún día encontremos los dos,
a alguien que sea nuestra solución,
esa persona que llene tus requisitos,
y ese individuo que cumpla los míos.
¿Que tan difícil sera encontrar una copia tuya en otro lugar?
Eres tan singular, que me da miedo no poder hallar
a alguien con tu magia y tu forma de pensar.
Que suerte la mía, que me debo alejar,
aunque espero esta desdicha no dure mas,
debo aceptar que te extrañare sin poder llorar.
Pero la esperanza no muere,
porque sé que alguien mejor viene.
No debo de dudar, que al destino le gusta jugar,
pero mi espera será recompensada,
cuando llegue la persona indicada.
es como una imposible misión.
Un duelo a muerte con mi razón,
una pelea seria con el corazón.
¿Como huir si tu mirada me atrapa,
como escapar de esa sonrisa callada?
Parezco estar hipnotizada,
cada vez que cruzamos palabras.
Es desesperante estar a tu lado,
tener que callar todo lo que he pensado.
Mi imaginación no logro calmar,
una tormenta haz de desatar.
Es una pena que yo no cumpla
con todo lo que tu esperas,
tan triste es no tener la culpa,
de no poder ser lo que tu anhelas.
Espero que algún día encontremos los dos,
a alguien que sea nuestra solución,
esa persona que llene tus requisitos,
y ese individuo que cumpla los míos.
¿Que tan difícil sera encontrar una copia tuya en otro lugar?
Eres tan singular, que me da miedo no poder hallar
a alguien con tu magia y tu forma de pensar.
Que suerte la mía, que me debo alejar,
aunque espero esta desdicha no dure mas,
debo aceptar que te extrañare sin poder llorar.
Pero la esperanza no muere,
porque sé que alguien mejor viene.
No debo de dudar, que al destino le gusta jugar,
pero mi espera será recompensada,
cuando llegue la persona indicada.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)